En la recta final de Agosto, tras unas breves vacaciones, hemos decidido dar un paso y volver a salir una vez más de la zona de confort. Pensando en esto, hemos recuperado el artículo escrito por Anabel Domínguez, para PMI Madrid, para que lleves mejor el regreso al día a día y consigas avanzar profesionalmente.
Vivimos en una etapa de cambios, de incertidumbre, en la que muchas organizaciones prescinden de profesionales muy valiosos, de project managers con años de experiencia. Hay empresas que todavía no apuestan por una buena dirección de proyectos como herramienta estratégica, y los project managers no podemos quedarnos bloqueados ante estas situaciones.
¿Sigues sin avanzar profesionalmente?
En este artículo te hablamos sobre esto y te damos claves para que puedas avanzar.
En el programa de Mentoring hablamos diariamente con project managers que están buscando trabajo. Ayudamos a project managers juniors que acaban de obtener su certificado PMP o están formándose en project management y saben donde quieren llegar pero no como alcanzar su objetivo, y a aquellos project managers con años de experiencia que no tienen claro hacia donde van profesionalmente, ni su futuro profesional y vemos frecuentemente que siguen sin avanzar profesionalmente.
Si siempre haces lo mismo, ¿como vas a obtener diferentes resultados? Primera pregunta que debes hacerte.
Seguro que ya has oído hablar de que el cambio está en ti en primer lugar, entonces… ¿por qué cuesta tanto salir de la zona de confort? ¿será quizás miedo a no alcanzar los objetivos? ¿temor a lo desconocido? o ¿comodidad ante el esfuerzo que nos va a suponer realizar ese cambio?
Pero, ¿qué es la zona de confort? La zona de confort, es aquella zona en la que estamos seguros y nos encontramos bien, en la que controlamos todo, nada se nos escapa y que conocemos de principio a fin.
Es una zona que hemos ido haciendo nuestra con los años, donde lo tenemos todo aprendido y estamos tranquilos. En la zona de confort, no todo es tan estupendo como parece.
Cuando dices «más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer», cuanto tienes un jefe que no te gusta o estás en una organización que piensas que no te valora, te vence tu zona de confort y te bloquea ante cualquier cambio o mejora que quieras realizar tanto personal como profesionalmente. Tampoco debemos olvidar que es una zona aburrida, sin cosas interesantes, muy asociada a la rutina y a la monotonía. Esto es lo que nos hace estar seguros y ahorrarnos muchas preocupaciones.
El conformismo juega un papel primorial en todo aquello que no nos gusta de la zona de confort, y con el intentamos convencernos de que como en casa no se está en ningún sitio, pero… ¿y si hay sitios muchísimo mejores y te los estás perdiendo?
La zona de confort y el miedo a salir de ella va muy relacionada con lo arraigada que tengamos la necesidad de seguridad. Para muchos profesionales esta necesidad de seguridad es mucho mayor que la necesidad de crecimiento y de buscar nuevas oportunidades, por lo que se produce esa situación de bloqueo que nos lleva al inmovilismo, a ser project managers bloqueados, a pesar de que la situación que estemos viviendo no nos guste o nos genere incertidumbre.
Anabel nos cuenta en su artículo el «Caso del director de proyectos bloqueado».
Un project manager senior con años de experiencia que está desmotivado en su trabajo y no considera que tenga retos profesionales que asumir por lo que simplemente pasa sus días. En su organización se están viviendo situaciones de cambios y se están cayendo proyectos, por lo que ve peligrar su continuidad una vez finalizado el proyecto en el que está trabajando. Sabe que es el momento de encontrar un nuevo puesto de trabajo. Pero a pesar de saber que, lógicamente, tiene que seguir adelante, dijo que no iba a hacerlo hasta que no tuviera más remedio, hasta que estuviera fuera de su organización. Valoró la seguridad de los años que llevaba en esta organización y la esperanza de que todo fuese a mejor. No se sentía cómodo con el miedo de comenzar a buscar trabajo y no encontrarlo, o de enfrentarse al riesgo de encontrar una posición inferior a la que tenía actualmente. Fue solo cuando tuvimos una conversación en el programa de mentoring cuando se dio cuenta de lo que le estaba suponiendo aferrarse a la seguridad que pensaba que tenía, para tomar decisiones y avanzar.
Si quieres desarrollarte o mejorar profesionalmente, avanzar y lograr lo que te hayas propuesto, debes salir de la zona de confort afrontando riesgos y gestionando cierta incertidumbre por mucho miedo que esto te de. Puedes dejar atrás la zona de confort dando pequeños pasos.
Te sentirás incómodo, con miedo y sensación de vértigo, pero esto es lo que te va a demostrar que estás en el buen camino y que te estás desarrollando.
Una de las técnicas más poderosas para esta mejora es empujarse a ti mismo fuera de la zona de confort, haciendo algo que sea incómodo, difícil o embarazoso, pero que te acerque a algún objetivo, deseo, o mejore alguna de tus habilidades o conocimientos.
Reflexionar sobre ¿Cuáles son las cosas que sabes que si eres capaz de hacerlas tu vida cambiaría y marcaría una gran diferencia tanto personal como profesionalmente? Puede ser hablar en público en una conferencia, enfrentarte a un conflicto, asumir nuevas funciones técnicas en las que tienes que formarte previamente… Piensa en un elemento en particular para trabajarlo, el que creas que va a marcar esa mayor diferencia y escríbelo.
Los project managers a los que estamos ayudando en el programa de mentoring para encontrar trabajo o mejorar profesionalmente saben la importancia de escribir estas ideas para que se vayan materializando y nos lleven al objetivo. Y es que todos los días tienes oportunidades de hacer algo que está fuera de tu zona de confort pero dejamos que nuestros miedos o necesidad de seguridad nos venzan.
Aquí te dejamos los siguientes pasos para que salgas de tu zona de confort y mejores profesionalmente.
- Cierra los ojos e imagina que ya has conquistado lo que estaba fuera de tu zona de confort. A ti mismo alcanzando el objetivo. Ese ‘yo mejorado’ salió de su zona de confort y dió ese paso o realizó esa acción que te permitiría avanzar hacia uno de tus objetivos o metas profesionales como project manager.
- Imagina la sensación de haberlo conseguido. Lo que vas a hacer, sentir, ver cuando lo hayas alcanzado y lo que te supone todo ello de positivo a pesar de sentirte incómodo. Ahora reflexiona sobre lo mucho que permites que tu necesidad de seguridad y estabilidad tomen las riendas de decidir sobre tus opciones y sobre las decisiones que tomas. Amplía tu zona de confort paso a paso, marca tus objetivos profesionales y realiza de forma progresiva aquellas acciones que te lleven a alcanzarlos.
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